Autoestima, cómo conseguirla

Autoestima, cómo conseguirla

Si definimos “La Autoestima” como lo que uno se valora, se quiere y se respeta a sí mismo, lo primero que debemos hacer será conocernos bien, es decir hay que hacer un ejercicio de auto-análisis para ser conscientes tanto de nuestras cualidades positivas como de las negativas. Tendremos que apoyarnos y fomentar las primeras, así como trabajar con las segundas para mejorarlas. Para conocernos mejor, hay una serie de preguntas que tenemos que hacernos y contestarnos: 1-    ¿Qué es lo que quieres de la vida? Para ayudarte con esta cuestión, puedes empezar por pensar en las cinco cosas de la vida que para ti, sean más importantes, dándoles un orden de prioridad, puedes pensar en las cinco que hoy son más importantes y en las que crees que lo serán dentro de 10, 30 años. Otro ejercicio que resulta muy útil es imaginarte con 90 años, sentado tranquilamente en tu sillón, repasando cómo ha sido tu vida, ¿qué cosas importantes has hecho?, ¿has realizado lo que te propusiste?, ¿tienes hijos o nietos?, ¿Quiénes son tus amigos?, ¿te has divertido?, ¿ha sido una buena vida? Etc. 2-¿Qué necesitas? Tenemos muchas y variadas necesidades, comer, dormir, una vivienda, dinero, trabajo, también necesitamos ser amados, el contacto físico, tener amigos, ser aceptado, etc. Haz tu propia lista de necesidades y planea qué vas a hacer para satisfacerlas. Si te encargas de tus propias necesidades, no dependerás de otras personas para cubrirlas. Contando contigo mismo y cuidándote, ganas independencia y autonomía. Tenemos que marcarnos nuestras propias metas, si sabes a donde vas es más probable que llegues. 3-¿Qué es lo que valoras? Para...
Psicología positiva

Psicología positiva

En cualquier caso la Psicología ha de ayudarnos a sentirnos mejor dándonos las herramientas que tenemos a nuestro alcance para conseguir este fin. Conocernos a nosotros mismos y aceptarnos como somos son los primeros pasos para conseguir un una vida más feliz, y por lo tanto, más...
Aprender a pensar de forma positiva II

Aprender a pensar de forma positiva II

-Intente olvidarse de la culpa, es un sentimiento totalmente inútil, otra cosa es asumir la responsabilidad sobre nuestras decisiones y las consecuencias que de estas se deriven. Culparse a sí mismo significa atacar la propia autoestima. Culpar a los demás significa en muchas ocasiones quedarnos paralizados y no afrontar el problema, hacerse la víctima solo le llevará en alguna ocasión a provocar lástima, y rechazo en otras. -Hay que intentar eliminar de nuestro vocabulario las expresiones “debería”, “tendría que” o “habría que”, denotan inflexibilidad en nuestras forma de percibir tanto nuestro comportamiento como en el de los demás. Si cargamos nuestra vida con deberes u obligaciones, cada vez que no las cumplamos probablemente aparecerá el sentimiento de culpa que acabamos de mencionar. Son mucho más acertadas las expresiones “sería bueno”, “me gustaría”, “trataré de” etc. -Cuidado, los sentimientos nos pueden mentir: lo que sentimos depende enteramente de lo que pensamos. Como llevamos viendo en todos los capítulos anteriores, si nuestros pensamientos son erróneos, nuestros sentimientos también lo serán. Es decir, si siento que la vida es “una mierda”, no puedo llegar a la conclusión de que ciertamente esto es lo que es, sino, tengo que analizar mis pensamientos y valorar cuales son los errores que puedo estar cometiendo, probablemente “el filtraje”, solo me estoy fijando en los aspectos negativos de la realidad, obviando los positivos. -Nuestra vida depende de nosotros únicamente. La felicidad depende de cada persona, y más propiamente, de cada una de las decisiones tomadas. Hemos de decidir si me voy o me quedo, si trabajo de peluquera o de electricista, si digo sí o no. Los...
¿Es usted Hipocondríaco?

¿Es usted Hipocondríaco?

La hipocondría se define como un temor exagerado a padecer una enfermedad mortal, como por ejemplo un cáncer, infarto, SIDA, etc. Esto lleva a los Hipocondríacos a estar continuamente observando su organismo, para poder así detectar cualquier cambio o síntoma que les pueda indicar el inicio de alguna enfermedad grave. Otra consecuencia directa de este miedo es la gran cantidad de médicos y especialistas que visitan, se suelen hacer un número de pruebas médicas al año muy numerosas, las más comunes: electrocardiogramas, TAC, endoscopias, ecografías, etc. Aunque a veces se le dé una connotación cómica en determinados medios, el sufrimiento de las personas que lo padecen es muy alto. Tienen siempre niveles de ansiedad altísimos (con todos los síntomas que acompaña), y la mayoría acaban con síntomas depresivos. Se suelen sentir bastante incomprendidos tanto por sus familiares, como por los médicos. Todo el mundo se acaba cansando de sus quejas; en algunas ocasiones burlándose de ellas. Ellos acuden al médico porque realmente creen que lo que tienen es una enfermedad física. Sería tarea del médico darse cuenta de que el problema no está en su cuerpo sino en su cabeza, y por lo tanto, en vez de realizarle mil pruebas físicas, o negarse a ello sin más, deberían derivarle al psicólogo o psiquiatra adecuado. ¿Por qué puede aparecer este trastorno? Se ha visto que muchos de los pacientes Hipocondríacos han padecido de cerca alguna experiencia traumática, bien de enfermedades muy graves, o muertes de personas cercanos a ellos. También es común encontrar antecedentes familiares con actitudes y creencias hipocondríacas, de los cuales aprendieron a preocuparse por posibles enfermedades y...